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Mensaje de Pascua 2014

Hecho entero por medio de Cristo

Este es el día en que los discípulos asustados, acobardados detrás de puertas cerradas, abrazaron la solidaridad de la miseria. Doloridos, compartieron la solidaridad de la pérdida; de duelo, sus mentes estaban llenas de ampollas por la decepción.

Jesús, su Señor, había sido crucificado. Muerto, había sido enterrado. Los discípulos que habían abandonado sus hogares y sus medios de vida para seguirlo se quedaron a contemplar su pérdida indescriptible. Su tristeza desafía las palabras; su dolor ninguna pluma puede explicar. ¿Qué podían hacer un montón de seguidores desilusionados sino maldecir su suerte y calcular el costo de su supuesto error en seguir a Jesús?

¡Pero era domingo! Pronto, su tristeza desaparecería. El dolor que los consumía estaba por llegar a un final glorioso. Una alegría que todo lo abarca consumía su dolor penetrante ya que ese domingo, cuando los discípulos desconcertados se reunieron, era el primer día de Pascua.

¡Y hoy es el día de Pascua! Iglesias de Oriente y Occidente, el Norte y el Sur - Católicos y Ortodoxos, Protestantes, Evangélicas y Pentecostales – estallan en la celebración de la buena noticia de la resurrección de nuestro Señor Jesús.

Cristo ha derrotado al enemigo llamado muerte. ¡Él ha vencido a sus enemigos, apoderándose de la esperanza brillante a través de la oscuridad de la tumba! Muriendo, asegura nuestra salvación. Resucitando, sella nuestra liberación.

Y su resurrección confirma que podemos reír en la noche más oscura. Podemos regocijarnos cuando los leones feroces nos acechan. Podemos encontrar una razón para celebrar, incluso cuando, maldiciendo nuestra suerte, nos sentimos encarcelados en el foso de la desesperación.

Es el día de Pascua y esto es lo que sabemos: a pesar de que pasamos a través de la noche oscura del dolor, llega la mañana. La luz brilla para disipar la oscuridad; la esperanza es nueva asi como nuestro Señor nos da el regalo de la vida abundante.

Una vez superadas las pruebas de la vida y de la oscuridad de la muerte, Jesús da nueva vida a las mentes embrutecidas por la incredulidad, manchadas por el cinismo, o paralizadas por el miedo.

Resucitado con un cuerpo espiritual, Jesús renueva y revitaliza cuerpos que están marcados por la lucha, heridos por la desobediencia, o desfigurados por mala conducta.

¡Es el día de Pascua! Jesús sopla en nosotros una esperanza radiante que traspasa la oscuridad que lo abarca todo.

Y cada domingo es el día de Pascua nuevamente. Durante la semana, cuando nuestra vida es una montaña rusa de experiencias que no coinciden, descubrimos, a través del ciclo de la muerte y resurrección, el misterio de la fe renovada y, por la gracia de Dios, somos transformados por la esperanza.

¡Regocíjense! ¡Es el día de Resurrección! ¡Bautizados en la muerte de nuestro Señor y vivificados a través de su resurrección, estamos, en verdad, hechos enteros!

Neville Callam
Secretario General

Baptist World Alliance®
© April 11, 2014